Surco nasogeniano: por qué aparece y cuál es el tratamiento más adecuado
La gran mayoría de las personas relacionan la luz visible con la luz del sol y saben que esta puede provocar efectos negativos en la piel, si no se protege lo suficiente.
Aunque muchas personas creen que es simplemente una arruga, en realidad suele ser el resultado de diferentes cambios que se producen en la estructura del rostro con el paso del tiempo.
En este artículo te explicamos por qué aparecen los surcos nasogenianos, qué factores favorecen su aparición y cuáles son los tratamientos más eficaces para conseguir un resultado natural.
¿Qué es el surco nasogeniano?
El surco nasogeniano es un pliegue anatómico completamente normal que todos tenemos en mayor o menor medida. Su profundidad depende de factores como la genética, la calidad de la piel, la estructura ósea y el envejecimiento facial.
Con el paso de los años este pliegue puede hacerse más marcado, dando una apariencia de cansancio o tristeza.
Es importante diferenciar entre un surco leve, propio de la anatomía facial, y un surco muy profundo que altera la armonía del rostro.
¿Por qué aparecen los surcos nasogenianos?
No existe una única causa. Habitualmente intervienen varios factores:
• Pérdida de volumen en los pómulos
A medida que envejecemos disminuye el volumen de la grasa profunda de las mejillas y cambia el soporte del tercio medio facial. Como consecuencia, los tejidos descienden y el surco se hace más evidente.
• Disminución del colágeno y la elastina
La piel pierde firmeza y elasticidad, por lo que resulta más difícil sostener los tejidos faciales.
• Gravedad
El descolgamiento natural de la piel favorece que el pliegue entre la nariz y la boca se marque progresivamente.
• Gesticulación
Sonreír, hablar o expresar emociones no provoca el problema por sí solo, pero sí puede contribuir a que el surco sea más visible con el paso del tiempo.
• Factores externos
La exposición solar sin protección, el tabaco, una alimentación poco saludable y la pérdida importante de peso pueden acelerar este cambio.
¿Siempre hay que rellenar el surco?
No, uno de los errores más frecuentes es pensar que el tratamiento consiste únicamente en infiltrar ácido hialurónico en el pliegue.
En muchos pacientes, el problema no está realmente en el surco, sino en la pérdida de soporte de la mejilla. Si solo se rellena la línea, el resultado puede ser poco natural e incluso aportar un exceso de volumen en la parte inferior del rostro.
Por ello, en Etérea, el diagnóstico individualizado es la clave para obtener un resultado armónico.
Tratamientos para mejorar el surco nasogeniano
• Ácido hialurónico
Es el tratamiento más utilizado cuando existe pérdida de volumen o el surco está bien definido.
Dependiendo de cada paciente, el producto puede colocarse:
- En los pómulos para recuperar el soporte facial.
- En la zona de la mejilla.
- En el propio surco cuando es necesario realizar una corrección puntual.
El objetivo no es eliminar completamente la línea, sino suavizarla respetando la expresión natural.
• Bioestimulación de colágeno
En pacientes con flacidez moderada puede combinarse con inductores de colágeno para mejorar la calidad de la piel y aumentar su firmeza de forma progresiva.
• Tratamientos con aparatología
La radiofrecuencia, el ultrasonido focalizado y otros tratamientos médicos pueden ayudar a tensar la piel en determinados casos, especialmente cuando existe una flacidez inicial.
¿Cuánto duran los resultados?
La duración depende del tratamiento empleado, del metabolismo de cada paciente y del producto utilizado.
En el caso del ácido hialurónico, los resultados suelen mantenerse entre 12 y 18 meses, aunque cada paciente evoluciona de forma diferente.
¿El tratamiento cambia la expresión?
Cuando se realiza un diagnóstico correcto y se respetan las proporciones faciales, el resultado debe ser discreto y natural.
El objetivo no es borrar todos los pliegues del rostro, sino devolver frescura y armonía sin alterar la identidad del paciente.
Preguntas frecuentes
• ¿A qué edad aparecen los surcos nasogenianos?
Pueden comenzar a hacerse visibles alrededor de los 30 años, aunque la genética influye considerablemente.
• ¿Es un tratamiento doloroso?
Generalmente es un procedimiento bien tolerado. Además, muchos rellenos incorporan anestésico local para aumentar el confort del paciente.
• ¿Se puede prevenir?
Aunque el envejecimiento es inevitable, mantener una buena rutina de cuidado facial, utilizar protector solar diariamente, evitar el tabaco y llevar hábitos saludables ayuda a retrasar su aparición.
Conclusión
Los surcos nasogenianos forman parte del proceso natural de envejecimiento, pero no todos necesitan el mismo tratamiento. Un buen diagnóstico permite identificar si el origen del problema está en la pérdida de volumen, la flacidez o una combinación de ambos factores.
Por ello, el mejor tratamiento no consiste en rellenar una línea, sino en recuperar el equilibrio del rostro para conseguir un resultado natural, elegante y adaptado a cada paciente.
Gracias por leernos!



